Fecha de publicación: 02/04/2008 08:04:07
Análisis de la M-Audio Project Mix I/O
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En el imaginario de todo técnico de sonido, músico o productor, el estudio es un espacio en el que se crea magia. Allí es donde la música se graba, se mezcla y se arregla y la idea inicial se convierte en una realidad que cualquier persona puede tocar y sentir. Pero el estudio cuenta con numerosas piezas de equipo que hacen posible la materialización de esa idea. En las últimas décadas, el concepto de estudio ha girado en torno a una mesa de mezclas con faders, potenciómetros, unidades de efectos, grabadores, micrófonos, cables, etcétera. A partir del momento en que la grabación de audio digital pasó a concentrarse en un ordenador, el estudio cambió radicalmente en cuanto al equipo que hasta hace relativamente poco se consideraba estándar. Los grabadores de cinta desaparecieron para dejar paso a la grabación digital por ordenador, y las tradicionales 8, 16 ó 24 pistas se ampliaron hasta un número infinito de pistas disponibles, reales o virtuales. Los procesadores hardware dejaron su lugar a los plug-ins y las mesas de mezclas de 32, 48 o más pistas fueron sustituidas por superficies de control, que aunque tenían un tamaño más reducido ampliaron las opciones de mezcla con automatización y control de todas las funciones de los programas de grabación e incluso de los parámetros de los plug-ins. Todo ello era impensable en un estudio doméstico, y hasta no hace mucho sólo se encontraba en estudios profesionales con grandes presupuestos. Físicamente (1) Conexiones Project Mix I/O en ProTools Mode fuente: Análisis publicado en el número 36 de Producción Audio (julio-agosto de 2006) url: http://www.produccionaudio.com/article.php?a=476
La grabación digital ha supuesto un salto cuantitativo y en algunos casos también cualitativo. Permite grabar pistas infinitas, editar no destructivamente el audio grabado, procesarlo dentro del ordenador y finalizar la producción en un sistema único, y si el producto final no es satisfactorio es posible rehacer todo el trabajo sin pérdida de calidad y sin necesidad de regrabaciones. Los actuales convertidores ADDA incorporados en tarjetas internas o en unidades de conversión externas ofrecen una calidad media de sonido que está muy por encima de lo que en principio se pensaba que era posible en soluciones de precio asequible. Los propios ordenadores, tanto Mac como PC, tienen cada vez más potencia de procesamiento, simplifican mucho las operaciones y funcionan como núcleo de todas ellas, sobre todo en la etapa de mezcla. Por lo tanto, es natural que las superficies de control hayan ganado presencia en este entorno, ya que ofrecen control sobre los programas de grabación (auténticos estudios virtuales) y actúan como puente entre los métodos clásicos de mezcla con faders y el indeseable proceso de mezclar con el ratón.
Mezcla de proyecto
Todas estas consideraciones iniciales sirven para situar en contexto a esta nueva unidad de M-Audio, que es al mismo tiempo una interfaz de audio y una superficie de control con conexión FireWire. Por primera vez tenemos los recursos presentes en sistemas con mayores pretensiones (y precios) en una configuración accesible para cualquier estudio doméstico y que por otra parte no compromete en nada la calidad de la grabación y mezcla de sonido. Ya estábamos familiarizados con soluciones de Digidesign como el sistema 002, destinado a complementar al célebre Pro Tools, y el anuncio del lanzamiento de la ProjectMix I/O, ya disponible en la gama de equipos asequibles de M-Audio (una marca que se integra en el segmento más popular de la oferta de Avid/Digidesign) nos dejó con ganas de descubrir sus capacidades.
Al recibir la ProjectMix I/O nos quedamos impresionados por su tamaño y peso, ambos extremadamente reducidos, y desembalarla y empezar a trabajar con ella fue cosa de un momento. El paquete incluye la propia unidad, un CD con los drivers de instalación para Mac y Windows, un pequeño folleto que detalla las conexiones, un transformador de corriente eléctrica y dos cables FireWire. La razón de que se suministren dos cables es que la unidad se puede conectar a través del protocolo FW400 de dos maneras: mediante un cable FW con conector de seis pines en ambos extremos (que no requiere el transformador porque la alimentación eléctrica procede del ordenador) o a través de un conector mini-FW de cuatro pins (en este caso sí es necesaria la alimentación externa). La ventaja es que el cable "normal" permite conectar la ProjectMix I/O a un Mac o PC de sobremesa, mientras que con el otro cable se puede conectar a cualquier ordenador portátil o unidad FireWire adicional. Así, la ProjectMix I/O puede funcionar en cualquier situación en que haya disponible una conexión FireWire. Nosotros probamos la unidad con los dos tipos de conexión y en ambos casos funcionó perfectamente.
La instalación de los drivers también fue bastante sencilla: sólo hay que introducir el CD en el ordenador, elegir el hardware a instalar (el CD de M-Audio incluye drivers para todos los equipos de la marca) y reiniciar el ordenador después de instalar los drivers. Aunque este reinicio no es imprescindible, nuestra experiencia nos dice que es la mejor forma de garantizar que el PC ha asumido los nuevos drivers. Después de ello la unidad ya aparecerá como dispositivo disponible en todos los programas de audio, incluyendo el Windows Media Player. Con aplicaciones como WMP, las prestaciones del sistema quedan limitadas al control del volumen general, lo cual también ocurre con otros programas como Wavelab y Sound Forge, pero con software de grabación como Logic Audio o Nuendo las posibilidades de la ProjectMix I/O lucen en todo su esplendor. Más adelante lo explicaremos con mayor detalle.
La M-Audio ProjectMix I/O es una unidad de 51 cm de largo, 44´5 de profundidad y 10´5 de alto en su zona más elevada, que es donde están los potenciómetros de ganancia de canal. El diseño de la mesa (la llamaremos así para simplificar) incluye ocho faders y un fader master, todos ellos "long throw" (de 100 mm de recorrido), lo cual ya le da un toque de profesionalidad a la unidad. Encima de los faders hay cuatro grupos de ocho selectores con las funciones de mute, solo, selección de canal y armado de grabación; de esta manera, los ocho faders de la mesa tienen cuatro funciones directas asociadas. Sobre estos selectores se encuentra una fila de ocho potenciómetros rotatorios asignables a cualquier función (también pueden intercambiarse con los faders mediante la opción "flip") ajustados por defecto al panorama del canal al que pertenecen. Encima de ellos está la pantalla LCD de dos líneas que muestra toda la información sobre las acciones que se están realizando. Si se trabaja canal por canal, los datos aparecen encima de cada fader y sólo hay que tocar el potenciómetro correspondiente para que aparezca la posición de panorámica, pero el visor también puede mostrar otros valores como parámetros de plug-ins, por ejemplo. Sobre esta pantalla tenemos ocho potenciómetros alineados con los faders de canal que ajustan la ganancia de las entradas, y junto a cada uno de ellos hay un botón que activa las funciones de micro o línea. Al lado del primer potenciómetro se incluye un botón que permite utilizar este canal para grabar señales de instrumento (de alta impedancia). Cada potenciómetro está acompañado por dos LEDs que indican presencia de señal de audio y pico. Finalmente, un último botón activa la alimentación phantom de 48V para todos los canales.
Físicamente (2)
Pero el layout de la ProjectMix I/O incluye mucho más: al lado del fader master hay un grupo de selectores que permiten seleccionar el tipo de canal, y es posible ir pasando de un canal a otro o saltar en grupos de ocho, ya que cada canal controla las conexiones software y ninguno de ellos está "vinculado" físicamente. Esto significa que el canal del fader 1 puede estar controlando la pista 1 del secuenciador, pero también podría controlar la pista 2, la 48 o la 128. El número de pistas controladas por la ProjectMix I/O no depende de la propia interfaz sino del software de grabación utilizado.
En el lado derecho de la unidad hay dos potenciómetros que ajustan el volumen de las dos salidas de auriculares, situadas en el panel frontal. Debajo está el potenciómetro que controla el volumen general de salida y también hay una fila de cinco selectores que activan cinco auxiliares. A continuación tenemos otra fila de cinco selectores con diferentes funciones: uno sirve para verificar o asignar la función de panorámica a los potenciómetros antes mencionados, otro para seleccionar y controlar plug-ins, otro para seleccionar los faders/canales que serán vías de entrada, otro para seleccionar los que serán vías de salida y un último selector permite visualizar unos pequeños VU de LEDs para cada canal en la pantalla LCD. Por debajo hay cuatro selectores más: uno invierte el fader y el potenciómetro de ese canal (flip), otro muestra información sobre cada canal, otro da acceso a las funciones de configuración de la unidad y el último sirve para configurar el funcionamiento MIDI.
Aún hay más selectores por debajo, dedicados esencialmente a las funciones LOCATE. Permiten fijar (lock) la posición de una onda en un arreglo para evitar moverla accidentalmente, ajustar una onda en loop, desplazarla hacia adelante o atrás en una rejilla (nudge) y definir marcas de entrada y salida de pinchazo de grabación. Finalmente tenemos la zona de control de transporte, con cinco enormes botones que se encienden según sus funciones: el botón Play se ilumina en color verde y con forma de flecha, el de grabación en un círculo rojo, los de Rewind y Forward en naranja y el de Stop, situado en el centro, en amarillo. Bajo este botón hay una jog-wheel que sirve para realizar scrubs (esta función tiene una tecla dedicada), cuatro teclas de dirección y una de zoom que permite ampliar la visualización en cualquier dirección. También se ha incluido una tecla para abrir una ventana determinada. Con todas estas prestaciones, M-Audio ha conseguido traspasar a la ProjectMix I/O prácticamente todas las funciones a las que normalmente se accedería con el ratón y el teclado del ordenador. Y después de trabajar más de una hora con la unidad casi nos olvidamos de que estábamos conectados a un ordenador, ya que el teclado y el ratón simplemente quedaron a un lado y no tuvimos que recurrir a ellos: todo lo que hicimos con el programa de grabación fue perfectamente controlable desde la ProjectMix I/O.
Pero aún no hemos acabado de describir la ProjectMix I/O, ya que lo que hemos explicado hasta ahora sólo tiene que ver con su faceta de unidad de control. Las funciones de interfaz están en el panel trasero de la unidad, que incluye ocho entradas de micro XLR balanceadas y ocho entradas de línea en jack, todas ellas colocadas en fila y paralelas a sus potenciómetros de ganancia asociados. Junto a las entradas están las cuatro salidas analógicas, configurables en pares estéreo o en cuatro salidas independientes. La ventaja es que de esta forma es posible asignar el par de salidas 1/2 a unos monitores y el par 3/4 a otros para contar con dos sistemas de escucha independientes. Esta situación es habitual en muchos estudios, por ejemplo para una escucha mid-field y otra near-field, y está claro que M-Audio ha estudiado la mercado y ha planteado muy bien el direccionamiento del producto. A continuación están las conexiones de entrada y salida MIDI, dos conectores BNC para entrada y salida de sincronía Word Clock, dos RCA para entrada/salida SPDIF, dos conexiones ADAT, que permiten aumentar el número de entradas/salidas si se conecta una unidad de conversión ADAT (los canales de entrada analógica aparecen siempre como entradas 1-8 y los ADAT como 9-16), una entrada en jack para conectar un pedal conmutador para pinchazos de grabación, un conector para el transformador y una conexión FireWire 400 de seis pins. La disposición de todas estas conexiones es lógica y facilita el uso de la unidad, en una muestra más del trabajo que se ha tomado M-Audio en este producto. Sólo falta indicar que la entrada de instrumento está situada en el panel frontal de la unidad, lo cual está muy bien pensado para conectar y desconectar instrumentos como una guitarra o un bajo sin tener que utilizar forzosamente las entradas de la zona posterior. En general, se trata de una de las unidades mejor diseñadas que hemos visto últimamente, y no le falta de nada.
Virtualmente
La ProjectMix I/O respondió impecablemente a todo lo que le exigimos como unidad de control y como interfaz de grabación, y dejando a un lado las particularidades de cada uno de los programas que probamos, todo funcionó sin problemas. Con los editores WaveLab y Sound Forge sólo podíamos utilizar el fader master y el potenciómetro de salida general, pero los plug-ins sí fueron reconocidos y controlados por la unidad. En Nuendo tuvimos la posibilidad de controlar 32 pistas de audio, automatizarlas, acceder a sus parámetros y editar plug-ins, y la jog-wheel resultó extremadamente útil para desplazarnos adelante y atrás sin necesidad de recurrir al ratón o al teclado del ordenador. Tampoco tuvimos que utilizarlos para saltar entre ventanas, hacer zooms en las pistas, seleccionarlas o entrar en sus auxiliares. La única situación comprometida que encontramos fue con Logic Audio 5.5, ya que la unidad sólo reconocía un máximo de 24 pistas controlables y entre las pistas 25 y 32 sólo admitía el uso del fader de la pista 1. Creemos que esto se debe a que Logic 5.5 ya es una versión bastante antigua (aunque es la última que se creó para PC), y por lo tanto es posible que algunas posibilidades de control actuales no estén implementadas. Con Nuendo no ocurrió nada de esto: sólo tuvimos que acceder al panel de control del programa y añadir como controlador una unidad Mackie Control para empezar a trabajar (aunque la M-Audio no es una unidad Mackie, Nuendo la reconoce bajo este protocolo).
La ProjectMix I/O ya estaba lista para funcionar como controlador remoto, pero una vez seleccionado el M-Audio FW Driver como controlador de audio también quedó configurada para actuar como interfaz de audio con el mismo programa, y de ahí a empezar a mezclar fue un santiamén. La instalación y configuración resultó extremadamente sencilla, y ni siquiera tuvimos que reiniciar ni la ProjectMix I/O ni el ordenador para pasar de un programa a otro, ya que la unidad reconocía inmediatamente el programa que estaba abierto y se auto-configuraba para trabajar con él. Incluso nos fue posible utilizar casi todos los parámetros de los plug-ins que teníamos instalados, tanto efectos como instrumentos virtuales. Es mucho mejor controlar filtros físicamente que con el ratón, y con esta unidad no puede ser más fácil. En cuanto a la conversión AD, creemos que se podría haber implementado una función de monitorización directa. Para escuchar lo que se va a grabar es necesario activar la pista de grabación virtual en modo de escucha, y como esto se realiza vía software se añade una cierta latencia. En Nuendo sólo hay que activar el pequeño altavoz incluido en todas las pistas para escuchar el audio de grabación, pero en Logic tuvimos que abrir el fader de la pista seleccionada. En ambos casos hubo latencia, pero fue lo bastante baja como para grabar voces e instrumentos virtuales sin problemas.
10 en 1
La M-Audio ProjectMix I/O es una unidad compacta y extremadamente completa como superficie de control y como interfaz de audio, muy capaz de agilizar el trabajo de estudio y, por encima de todo, fácil de utilizar. Además de su funcionalidad en el estudio, sea profesional o de proyecto, esta unidad también nos parece ideal para configuraciones móviles, ya que sólo hace falta un ordenador portátil con puerto FireWire para conectar la ProjectMix I/O y empezar a trabajar. Hay que tener en cuenta que si la conexión del portátil es FW mini es necesario alimentar la unidad, y aunque el ordenador tenga una conexión de seis pins y pueda alimentar a la ProjectMix I/O no debemos caer en la ingenuidad y pensar que podremos grabarlo todo sin necesidad de recurrir a la corriente eléctrica. Si además se conecta la alimentación phantom, la unidad va a necesitar suficiente potencia como para alimentar hasta ocho micrófonos de condensador. Ningún ordenador, por potente que sea, es capaz de aguantar esta "sangría" como si tal cosa, de manera que para tareas de grabación siempre tendremos que conectar el transformador. Es posible que para la mezcla se pueda trabajar durante un tiempo sólo con la conexión al ordenador, pero este método siempre entraña un riesgo.
En general, podemos decir que hemos quedado muy satisfechos con la M-Audio ProjectMix I/O, y nos parece una de las unidades más completas que hemos probado hasta este momento. M-Audio ofrece en su página web nuevos drivers que actualizan a los que vienen con el paquete, mejoran las capacidades de la unidad y la hacen compatible con más programas. La compañía también anuncia que en el futuro publicará drivers adecuados para los programas más utilizados y para control de plug-ins de efectos e instrumentos virtuales. De momento, todo son buenas noticias. Estaremos atentos a la evolución de los estudios, ahora que todos los equipos se acercan más unos a otros y todo tiende a la integración.
Hace unos dos años M-Audio entró a formar parte del grupo Avid, que a su vez incluye a Digidesign, fabricante del sistema Pro Tools. Aunque como ya hemos comentado en el texto del análisis la superficie de control ProjectMix I/O soporta correctamente cualquier aplicación DAW, se trata de una excelente opción para utilizar Pro Tools, ya sea LE o M-Powered.
Para trabajar con la ProjectMix I/O en modo Pro Tools es necesario iniciar el sistema pulsando la tecla AUX1 en el momento de encender la unidad (sólo hay que hacerlo una vez, ya que a partir de ese momento el sistema reconocerá automáticamente esa configuración). Este modo queda confirmado visualmente en el LCD de la ProjectMix I/O. A continuación hay que abrir Pro Tools y seleccionar los controladores MIDI en los periféricos, en este caso las opciones HUI (Mackie Human User Interface) y ProjectMix I/O para recepción y envío.
Después de la configuración, ambos sistemas (PM y PT) trabajarán juntos en una unión maravillosa, y cualquier usuario de LE, TDM o M-Powered podrá utilizar la unidad como controlador total del software. Con PT M-Powered ya se puede disponer de un sistema Pro Tools completo con controlador e interfaz audio/MIDI sólo con una ProjectMix I/O y un ordenador (portátil o de sobremesa). La ProjectMix I/O muestra los mismos "defectos" con PT que con los demás programas: continúa introduciendo algo de latencia, aunque mínima y casi imperceptible, y algunos plug-ins son tan complejos que para poder acceder a las múltiples páginas de parámetros hay que pulsar la tecla ALT al seleccionar los parámetros con las teclas de selección de banco (BANK). Así es posible acceder a un número enorme de valores editables, y si esto es una carencia de la unidad o una consecuencia lógica de la complejidad de algunos plug-ins es algo que debe decidir el usuario.
Alta resolución
De cualquier manera, la combinación de la ProjectMix con PT funciona perfectamente y sin errores. Pulsando la tecla MIDI se puede alternar entre el modo DAW y el modo MIDI de Pro Tools. La tecla WINDOW también alterna entre las ventanas Mix y Edit, y la función ZOOM sirve para algo más que para modificar la visualización: si se utiliza junto con las flechas de cursor y la jog-wheel permite seleccionar regiones y resulta extremadamente útil en modo de edición. También nos pareció que usar la jog-wheel en modo scrub es otra ventaja para trabajar con Pro Tools, ya que en este área hemos visto fallar a muchos programas (sobre todo cuando se utilizan superficies de control).
Los faders ajustan los niveles de cada pista de grabación, el nivel master, las entradas auxiliares y las pistas MIDI de forma particularmente suave, y las funciones de calibración de ganancia están inmejorablemente implementadas (permiten una transición fluida desde los +6dB hasta el silencio total). El primer fader de un grupo de mezcla que se toca se convierte en el fader master de ese grupo, y una vez definido hace que todos los niveles del grupo se muevan proporcionalmente. Para separar un fader del grupo sólo hay que tocarlo: ya se puede mover temporalmente de forma autónoma. Al soltar ese fader, el grupo vuelve a quedar conectado proporcionalmente: es un método excelente al que es muy fácil acostumbrarse.
Las indicaciones del visor LCD son contextuales y dependen de la tecla que se pulse (las diferentes funciones se activan pulsando también la tecla ALT). La tecla SEL permite seleccionar uno o más canales para la edición y la combinación ALT+SEL sirve para deseleccionar esas mismas asociaciones, mientras que SHIFT + cualquier botón SEL selecciona y deselecciona todos los canales.
Las funciones de grabación (REC) y de activación de SOLO / MUTE están configuradas de acuerdo con las preferencias de Pro Tools, así que es conveniente comprobar si hay funciones ‘Solo Safe´ activadas de forma diferente a la que solemos utilizar. De cualquier manera, se puede decir que la ProjectMix I/O es una excelente extensión física de Pro Tools a nivel de mezcla y control de una sesión de grabación, y las cosas sólo llegarán a complicarse si se utilizan muchas pistas MIDI y audio y la asignación de canales empieza a resultar confusa (lo cual raramente ocurrirá en Pro Tools LE, que está limitado a 32 pistas). Es bueno estar familiarizado con Pro Tools al configurar por primera vez ciertas funciones como los auxiliares, pero el manual de la ProjectMix I/O es extremadamente detallado en cuanto a la comunicación con Pro Tools, como era de esperar.
También conviene tener cuidado con el uso de la tecla FLIP, que invierte los parámetros asignados entre el fader y el potenciómetro, ya que se trata de una función muy recurrente en la automatización de parámetros de plug-ins. Aun así, recomendamos vivamente el uso de esta función, ya que la resolución de los faders es mucho mayor de cara a los valores de los parámetros y permite realizar ajustes más precisos.
Antonio Gil
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